“RUTA. Tlatelolco mi Amor” suma esfuerzos con la Coordinación Territorial
17 agosto, 2025*** Tlatelolcas tejen esperanzas en Asamblea vecinal

Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez / Con Tlatelolco
Ciudad de México, lunes 18 de agosto de 2025.- El eco de las voces volvió a poblar la Explanada del Metro Tlatelolco este sábado 16 de agosto. Bajo el sol matutino, decenas de vecinos atestiguaron un encuentro que perfila un nuevo capítulo para la Unidad Habitacional: la presentación del Coordinador Territorial Agustín Dany Jiménez ante la Segunda Sección de Nonoalco-Tlatelolco, quien extendió la mano al proyecto comunitario “RUTA. Tlatelolco mi Amor”.
Zazil Carreras Ángeles, alma del proyecto, rompió el hielo con una ovación al funcionario: “Le damos la bienvenida. Nos sumamos a este esfuerzo por rescatar y fortalecer la vida comunitaria”.
La frase, lanzada al aire como un compromiso, fue recogida de inmediato por Jiménez.

Memoria y desafíos
El Coordinador trazó puentes con el pasado sin eludir la realidad: “Aquí trabajaban 700 personas para la Unidad. Hoy somos menos de cien”.
Su voz se quebró al evocar la pérdida de fuerza institucional, pero se afirmó al mencionar el apoyo de la Jefa de Gobierno.
Los números que siguieron dibujaron la magnitud del reto:
*. – 60% de las oficinas federales de la Ciudad de México concentradas en Cuauhtémoc.
*.- 1 millón de transeúntes diarios superando por 25 veces a los 40 mil residentes.
*.- Red de transporte que “solo falta un cablebús para completarse”, bromeó, arrancando risas.

“Tlatelolco mi amor”: Un grito de guerra
Jiménez convirtió el nombre del proyecto en consigna: “Necesitamos apropiarnos de los espacios: jardineras, áreas comunes… ¡Dejen de tirar basura!”.
La exhortación resonó entre asentimientos. Carreras acotó: “Somos plataforma de diálogo donde la memoria y lo cotidiano son ejes”.
El privilegio de habitar la historia
Alcanzó su clímax cuando el Coordinador evocó el orgullo telúrico del lugar: “Los presidentes presumían Tlatelolco ante la realeza. Esas banderas en la Plaza de las Tres Culturas no eran decorado”.
Y remató con un llamado urgente: “Hoy Tlatelolco vuelve a estar de moda. Aprovechemos para reconstruir el tejido social”.
El murmullo que perdura
Al dispersarse la Asamblea, quedó flotando una certeza: el rescate de este símbolo urbano solo germinará si la institucionalidad y la comunidad riegan juntas la semilla.
La Explanada del Metro, testigo de mil historias, atestiguó el primer paso.
Las banderas de la Plaza de las Tres Culturas —símbolos silenciosos— parecen aguardar a que este nuevo capítulo de colaboración escriba, por fin, un futuro a la altura de su glorioso pasado.


