La situación en la colonia Tabacalera

La situación en la colonia Tabacalera

18 diciembre, 2025 0 Por Staff Redaccion



Redacción / Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, jueves 18 de diciembre.- El aire frío de diciembre se espesa con el rumor de una feria que no llegó. En la explanada del Monumento a la Revolución, lugar de historias nacionales y de encuentros que duran más que la luz de un carrusel, la calma es tensa.

No porque falten adornos o música navideña, sino porque el viejo pulso de control y dinero que rebasa décadas se enfrenta, por primera vez, a un freno decidido de la propia comunidad.

1. El golpe a la feria, el golpe a la vieja costumbre

A mediados de diciembre, la autoridad local realizó un sondeo entre vecinos y vecinas de Tabacalera. Del total de 533 participantes, 344 se pronunciaron en contra de instalar la feria navideña en los alrededores del Monumento, frente a 187 que aprobaron su llegada. El secretario de Gobierno, César Cravioto, dio a conocer estas cifras y explicó que se tomó en cuenta la opinión ciudadana.

Ese resultado no cayó en saco roto: la decisión llevó, en los hechos, a negar el permiso para la instalación de la romería y a una reacción inmediata. Ferieros, comerciantes y figuras vinculadas a la tradicional feria bloquearon Eje Central Lázaro Cárdenas y otras arterias, como protesta por la medida. En el cruce con avenida Juárez, entre cartulinas y la instalación de un brincolín improvisado en la vía pública, clamaron contra lo que llaman una consulta anticonstitucional.

La tensión no es solo político-administrativa; es de territorio. Lo que antes parecía un reacomodo más, ahora se siente como un choque de realidades: el derecho a un espacio público libre de cuotas y extorsiones contra la lógica de un circuito que ha lucrado durante años con la venta, el control y, según denuncias vecinales, la inseguridad.


2. Voces que denuncian estructuras de poder

Vecinos describen que bajo el disfraz de comercio tradicional operan estructuras de cacicazgo, con liderazgos familiares que se han instalado y movilizado con la facilidad de quien considera el espacio público su herencia. Dicen que detrás de los juegos mecánicos y los puestos de comida, hay una red de franeleros y cobros obligatorios, y un aumento en robos y venta de droga al menudeo.

Los relatos hablan de un gremio cercano a realidades de otras zonas —cuyos nombres suelen mencionarse en el centro histórico—, capaz de reunir cientos de personas para defender su territorio. Se trata de un grupo de choque que, por años, había convertido la explanada en un punto casi inamovible del circuito navideño, aprovechando la tradición y la necesidad de entretenimiento decembrino para asegurar sus cuotas.

Este 2025 la presión vecinal tuvo peso. La consulta —inasible para algunos, legítima para otros— rompió un equilibrio soterrado. Los ferieros mantienen la palabra lazos, antigüedad y derechos, pero la comunidad respondió con cifras, memoria y un reclamo de seguridad y dignidad.



3. El nuevo espacio, la derrota anunciada

Ante la decisión de la comunidad y la negativa administrativa, el sector ferial obtuvo una alternativa: un predio reducido en Paseo de la Reforma. Para el grupo que, según denuncias vecinales, se ha nutrido de espacios amplios, esta nueva ubicación es una derrota en dos sentidos: menos terreno, menos juegos, menos cuotas.

En la oscuridad de la noche, cuando el Monumento se ilumina sin la algarabía de los ferieros, el predio alterno es visto como un guion recortado. A los ojos de quienes denuncian, no es solo un cambio de lugar; es una reducción de su poder y de su capacidad de extorsión. La sensación, para los vecinos, es que se quebró un ciclo. Para los ferieros, que se consideran con derechos adquiridos de años o décadas, es una afrenta que exigió la movilización y la protesta en calles que son de todos.



4. Una crónica de denuncia: espacio público, seguridad y memoria

La Tabacalera, un barrio con memoria y con vida propia, enfrenta ahora una escena inédita: no solo se reclama la calle, se defiende la voz de quien vive a la orilla del Monumento. Lo que antes se podía ignorar como simples tensiones entre comercio y gobierno, se vuelve un tema de derechos, de seguridad, de control del territorio.

Si el Monumento a la Revolución es símbolo de luchas colectivas, ahora su plaza se convierte en testigo de una lucha cotidiana más pequeña, pero no menos importante. La comunidad insiste, en sus denuncias, en que la feria no era solo un evento; era un motor de violencia y de extorsión. Y cuando esos motores se detienen, se sienten los engranajes crujiendo, se oye el estruendo de un pasado que se resiste, y se mira un futuro en el que el uso del espacio público sea decididamente de quienes viven y caminan en él.

En esta escena de diciembre el saldo es claro: vecinos con números a favor, ferieros con bloqueo en contra, y un Gobierno que experimenta la fuerza de una decisión ciudadana que, aunque no siempre vinculante por ley, sí es vinculante en la realidad de la calle. La crónica no busca demonizar, sino revelar las estructuras que se benefician de lo público y las voces que, finalmente, se atreven a decir basta.

https://youtu.be/IcbYoj9dWgs?si=Hh4x1jLUf0YaCnyU