En “Alto Riesgo”, el ex Cine Tlatelolco
20 febrero, 2026
*** Actúa Protección Civil: sellos sobre la memoria

Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez / Graficas: Paco Muñoz y Redes Sociales / Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, viernes 20 de febrero de 2026.— Antes del mediodía, bajo un calor, el personal de Protección Civil y de la Alcaldía Cuauhtémoc colocó sellos con la leyenda: “Este inmueble es considerado de Alto Riesgo”, en la marquesina del ex Cine Tlatelolco.
No fue un acto espectacular. Fue un acto tardío.
La marquesina inclinada —esa losa suspendida que alguna vez anunció estrenos y multitudes— hoy anuncia otra cosa: peligro. La estructura sobresale hacia Avenida Manuel González, como una ceja vencida que ya no puede sostener el peso del abandono.
El antiguo Cine Tlatelolco, inaugurado en 1967 y herido por el sismo de 1985, vuelve a ser noticia. Esta vez no por cultura ni por nostalgia, sino por riesgo estructural inminente.
Crónica de un colapso anunciado
Durante semanas, vecinos de la Segunda Sección denunciaron el desprendimiento de materiales y la inclinación visible de la marquesina. Las imágenes circularon en el chat “Con Tlatelolco”. Las alertas también.
Paco Muñoz, residente de los edificios del ISSSTE, fue uno de los primeros en documentar el deterioro:
> “A simple vista se nota muro deteriorado en la zona que soporta la parte volada. Precaución al pasar por ahí”.
Sus fotografías, tomadas en 2025, ya mostraban grietas y desgaste. “Extraoficialmente, ya me confirmaron un riesgo latente”, escribió después.
No era alarma. Era diagnóstico ciudadano.
Tras el incendio del 25 de enero de 2026 —originado por quema de basura al interior del inmueble— la Dirección de Gestión Integral de Riesgos realizó una evaluación preliminar. El dictamen fue contundente: vulnerabilidad estructural crítica y posibilidad de colapso parcial.
Un vecino lo dijo con crudeza:
> “Pasar por aquí es una ruleta rusa”.

Dictamen técnico: lo que está en juego
Los puntos centrales del análisis de Protección Civil son alarmantes:
Inestabilidad estructural: fatiga severa en elementos frontales que sostienen la marquesina.
Zona de alto flujo peatonal: conexión directa hacia el Metro Tlatelolco y unidades habitacionales.
Restricción total: prohibido habitar o transitar el perímetro inmediato sin labores de apuntalamiento o demolición controlada.
El inmueble ya había sido señalado para demolición tras los sismos de 2017. Sin embargo, la orden quedó en pausa, atrapada entre trámites, propiedad privada y debates sobre su carácter patrimonial.
Hoy la realidad se impone.
Fuego, abandono y vulnerabilidad social
El ex Cine no sólo es concreto deteriorado. Es también refugio precario.
Personas en situación de calle han habitado el interior y los alrededores, utilizando fuego para calentarse o cocinar. Cada fogata en un edificio fatigado es una cuenta regresiva.
En una zona donde el Gobierno de la Ciudad de México identificó 27 edificios con daño estructural en 2025, el cascarón del cine se suma a una cartografía del riesgo que no puede seguir ignorándose.
La tragedia no distingue propiedad privada ni valor histórico.
Entre la memoria y la demolición
Hay posturas encontradas:
Unos piden rescatar el cascarón estructural y convertirlo en espacio cultural.
Otros exigen demolición total inmediata.
La discusión es legítima. Lo que no es negociable es la seguridad.
La propiedad privada obliga a la autoridad a llegar a acuerdos con los dueños. Pero la vida de peatones, niñas, adultos mayores y estudiantes que transitan diariamente por Manuel González no puede esperar consensos eternos.
Protección Civil en beneficio vecinal
La colocación de sellos no es el final del proceso; es el inicio de una decisión impostergable.
La comunidad exige:
Apuntalamiento urgente o retiro inmediato de la marquesina.
Transparencia sobre el dictamen técnico completo.
Definición pública del destino del inmueble.
No basta con el cerco perimetral si la estructura continúa vencida sobre la banqueta.

Denuncia de alto riesgo: cuando la omisión también es responsabilidad
Aquí la crónica se vuelve editorial.
Si desde 2017 existía dictamen de demolición, ¿por qué esperar otro incendio?
Si la comunidad alertó desde 2025, ¿por qué actuar hasta que el riesgo fue inocultable?
La prevención no es discurso institucional: es acción anticipada.
El Heroico Cuerpo de Bomberos evitó una tragedia mayor el domingo 25 de enero. Pero los bomberos no pueden apagar el abandono estructural ni la burocracia diferida.
La marquesina sigue ahí. Inclinada. Pesada. Silenciosa.
Cada día que pasa sin intervención definitiva es un día más de exposición al riesgo.
Espera vigilante
Desde las alturas, el edificio muestra las cicatrices del fuego. Desde la calle, el sellado rojo parece advertencia suficiente. Pero la experiencia tlatelolca enseña que la memoria del concreto es frágil y la del dolor, persistente.
La Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco no quiere otra historia de “lo sabíamos y nadie actuó”.
Hoy el sello dice “Alto Riesgo”.
Mañana deberá decir “Riesgo Atendido”.
La comunidad observa. Y no dejará de hacerlo.


