Roban y destruyen el Compostero Tlatelolco

Roban y destruyen el Compostero Tlatelolco

5 marzo, 2026 0 Por Staff Redaccion

*** Vecinas lloran la devastación de un huerto comunitario

Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez / Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, jueves 5 de marzo de 2026.-
La mañana amaneció con una herida abierta en el corazón de la Unidad Habitacional Nonoalco‑Tlatelolco.
El silencio del huerto comunitario se rompió con una escena que nadie quería mirar: mallas vencidas, estructuras rotas, cables arrancados y herramientas desaparecidas.

El Compostero Tlatelolco, un pequeño oasis de trabajo vecinal y conciencia ambiental, fue vandalizado y saqueado. No fue sólo un robo: fue un golpe contra años de esfuerzo comunitario.

Las encargadas del huerto —residente que durante años han sembrado vida entre el concreto— llegaron al lugar y encontraron el rastro de la devastación.

Con lágrimas y un nudo en la garganta, una de ellas relató lo ocurrido mientras conversaba con autoridades territoriales que acudieron al sitio.

Inventario del saqueo: lo que se llevaron

El recuento duele. Cada objeto robado o destruido representa horas de trabajo voluntario y recursos obtenidos con esfuerzo comunitario.

Los responsables vandalizaron el espacio y se llevaron equipo indispensable para el funcionamiento del huerto:

*2 arañas para jalar basura.

*1 rastrillo.

*Sistema eléctrico para accionar la bomba de agua.

*8 metros de cableado.

*1 manguera de 40 metros.

Además de los robos, los daños materiales fueron severos:

**Vencieron las mallas perimetrales.

**Destruyeron el plástico del invernadero.

**Rompieron la chapa del baño.

**Dañaron una lombricompostera.

**Rompieron parte de la estructura del huerto.

Lo que quedó fue un espacio vulnerado, como si alguien hubiera querido borrar de golpe el trabajo colectivo de toda una comunidad.

Oscuridad, abandono y vandalismo

La tragedia no ocurrió por casualidad. Residentes tlatelolcas señalan que la zona permanece en penumbra gran parte del tiempo.

Detrás del edificio Riva Palacio, en las inmediaciones del huerto, las luminarias instaladas rara vez funcionan. La oscuridad se ha convertido en cómplice del vandalismo.

A unos metros, además, se encuentra un campamento irregular de aproximadamente diez personas en situación de calle, instalado en las canchas de tenis, detrás de la Escuela Secundaria Diurna No. 12.

Durante las noches —relatan residentes— encienden fogatas, gritan y deambulan por los andadores. Los vecinos aseguran que se trata del mismo grupo que ha sido visto merodeando en distintos puntos de la zona.

En ese contexto de oscuridad y falta de vigilancia, el Compostero quedó expuesto.

El testimonio que duele

La escena fue profundamente emotiva. Una vecina encargada del huerto relató lo ocurrido con la voz entrecortada ante Romeo Grajales, funcionario territorial que acudió al lugar tras el llamado desesperado de las responsables del proyecto.

Las palabras salían con dificultad.

No era sólo el robo. Era la sensación de abandono.

El funcionario reconoció que no existe presupuesto específico para atender este tipo de emergencias comunitarias, aunque aseguró que se revisará la posibilidad de mejorar la iluminación del área.

Voluntad hay”, expresó, mientras recorría el lugar para verificar qué luminarias cuentan con energía eléctrica.

Pero para las vecinas, la voluntad no siempre alcanza cuando el huerto queda destruido.

Promesas políticas que se quedaron en campaña

Entre el dolor también apareció la memoria.

Las encargadas del huerto recordaron que, en tiempos de campaña, varios políticos prometieron apoyar este proyecto ambiental comunitario.

Pero después de las elecciones, el silencio regresó.

Como dice el viejo refrán que una de ellas repitió con amarga ironía:

Prometer no empobrece… dar es lo que aniquila”.

Riesgo latente: cables de alta tensión

Otra preocupación grave permanece sin atender.

La vecina Esperanza ha reportado en repetidas ocasiones la presencia de cables de alta tensión dañados en la zona. Incluso uno presenta un corte visible, como si hubiera recibido un navajazo.

Algunos trabajadores de la territorial colocaron losas improvisadas para cubrirlos, pero los residentes insisten en que esa no es una solución real ni segura.

El riesgo sigue ahí.

Lo que el Compostero necesita para sobrevivir

Lejos de rendirse, las vecinas ya trabajan para levantar nuevamente el proyecto. Sin embargo, el huerto requiere apoyo urgente.

Entre las necesidades prioritarias se encuentran:

*** Instalación de bardeado perimetral.

*** Bardeado del invernadero.

*** Luminarias funcionales.

*** Cámaras de vigilancia y seguridad.

*** Abastecimiento regular de agua para riego.

*** Sistema de captación de agua de lluvia.

*** Material para mantenimiento del huerto.

*** Reparación del invernadero.

*** Difusión para sumar voluntarios y servicio social.

El espacio colinda con dos parques infantiles, por lo que los vecinos insisten en que debe ser un lugar seguro para transitar.

Solidaridad vecinal para levantar el huerto

Ante la falta de presupuesto institucional, el Compostero apuesta nuevamente por la fuerza comunitaria.

Cualquier donación será bienvenida. Muchos objetos podrán venderse en el Bazar Ágora para recaudar fondos destinados a la reconstrucción del huerto.

Este fin de semana habrá un stand informativo donde Yadira estará difundiendo el proyecto y realizando actividades de recaudación.

Porque en Tlatelolco, cuando la autoridad llega tarde, muchas veces la comunidad se levanta sola.

Y el Compostero Tlatelolco —aunque hoy esté herido— aún respira gracias a las manos de sus vecinas.