Un diálogo abierto desde el corazón de la Tercera Sección

Un diálogo abierto desde el corazón de la Tercera Sección

11 marzo, 2026 0 Por Staff Redaccion

*** Tlatelolco exige voz y participación en su propio destino
***  La comunidad debe estar presente en cada obra, cada decisión y cada transformación de la Unidad 

Redacción / Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, miércoles 11 de marzo de 2026.- La mañana de este miércoles, las cámaras del programa en vivo “Con Tlatelolco TV” se encendieron nuevamente para abrir un espacio de diálogo con la comunidad. 

Desde las oficinas de la Coordinación Territorial Guerrero-Tlatelolco-San Simón, ubicadas dentro del Deportivo “Antonio Caso”, en la Tercera Sección de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco, se realizó una conversación que, más que entrevista, se convirtió en una ventana hacia los desafíos y las esperanzas de la Unidad Habitacional.

Bajo la conducción de Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez, el programa recibió al coordinador territorial Irving Osvaldo López, quien apenas entra a su cuarta semana al frente de esta responsabilidad comunitaria.

En un ambiente directo y cercano, el funcionario habló de los problemas cotidianos que afectan a la unidad habitacional: el alumbrado público, la inseguridad, la basura acumulada en distintos puntos y la presencia creciente de personas en situación de calle.

Pero también habló de una ruta de trabajo que, aseguró, tendrá como eje central el contacto directo con la comunidad.

Caminar los andadores para escuchar a la comunidad

Tlatelolco no es solo un conjunto de edificios; es una trama viva de historias, vecinos y memoria urbana.

Por ello, Irving Osvaldo López anunció que en las próximas semanas recorrerá todos los andadores y plazas de la Unidad Habitacional, con el propósito de realizar asambleas por cuadro en cada una de sus secciones.

La intención —dijo— es escuchar directamente a los residentes, conocer sus demandas y construir soluciones desde la cercanía con quienes habitan diariamente estos espacios.

Ese compromiso de caminar la comunidad tiene un significado profundo en un barrio como Tlatelolco, donde muchas veces las decisiones administrativas se toman lejos de los pasillos, las escaleras y los jardines donde realmente se vive la ciudad.

Problemas visibles que reclaman soluciones urgentes

Durante la conversación surgieron los temas que preocupan a la comunidad.

El alumbrado público deficiente, que deja zonas enteras en penumbra durante la noche.
 

La inseguridad, que se agrava en andadores poco vigilados.

 La basura, que en algunos puntos se convierte en símbolo de abandono urbano.
 

Y la compleja realidad de personas en situación de calle, un fenómeno social que exige soluciones humanas y coordinadas.

Cada uno de estos problemas, aunque cotidiano, tiene una dimensión colectiva. No se trata solo de servicios urbanos, sino de la calidad de vida de miles de familias que habitan Tlatelolco.

Tlatelolco: historia, comunidad y corresponsabilidad

Tlatelolco nació con una idea moderna de ciudad: espacios abiertos, servicios compartidos y una comunidad activa en la vida pública.

Con el paso del tiempo, esa relación entre autoridades y vecinos se ha debilitado en distintos momentos, generando distancia entre quienes toman decisiones y quienes viven las consecuencias de ellas.

Por eso, la conversación transmitida por Con Tlatelolco TV adquiere un valor especial: vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta fundamental para el futuro del barrio.

¿Cómo reconstruir la participación comunitaria en cada proyecto y cada obra?

Un llamado a la participación de los residentes

Desde este espacio periodístico surge una convicción clara:

Tlatelolco no puede transformarse sin la voz de sus propios habitantes.

Las obras, los programas sociales, los proyectos urbanos y las estrategias de seguridad deben construirse con la participación directa de los residentes.

La comunidad conoce mejor que nadie sus andadores, sus jardines, sus problemas y también sus posibilidades.

Escuchar a Tlatelolco no debe ser un gesto simbólico.
Debe ser un principio de gobierno comunitario.

La palabra, el primer paso para reconstruir la comunidad

La entrevista con el coordinador territorial apenas abre una puerta.

La verdadera transformación comenzará cuando los vecinos ocupen los espacios de diálogo, participen en las asambleas y hagan valer su experiencia cotidiana como parte esencial de las decisiones públicas.

Porque Tlatelolco —con su historia, sus heridas y su dignidad colectiva— no es solamente un territorio administrativo.

Es una comunidad que exige ser escuchada.

Y una comunidad que, cuando participa, también construye su propio futuro.