El calendario de una nueva etapa ciudadana

El calendario de una nueva etapa ciudadana

13 mayo, 2026 0 Por Staff Redaccion

*** La voz vecinal que vuelve a tomar forma en la historia comunitaria de la Unidad Habitacional

Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez / Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, m
iércoles 13 de mayo de 2026.- La tarde de este martes 12 de mayo quedó marcada como un nuevo punto de partida para la vida comunitaria de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco.

La vida comunitaria de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco comenzó una nueva etapa de organización ciudadana con la programación oficial para la integración de las Comisiones de Participación Comunitaria (COPACO) 2026-2029, convocada por el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), a través de la Dirección Distrital 9, cabecera de demarcación en Cuauhtémoc.

No se trató únicamente de un acto administrativo.

En Tlatelolco, cada proceso vecinal lleva consigo el peso de la memoria colectiva, la experiencia organizativa y la esperanza de que la participación ciudadana vuelva a convertirse en una herramienta real para mejorar la vida cotidiana de la comunidad.

El IECM informó que la conformación de las COPACO se realizó con base en los resultados obtenidos durante la jornada electiva del pasado domingo 3 de mayo, respetando criterios de votación ciudadana, paridad de género e inclusión de personas jóvenes y personas con discapacidad.

Una integración construida desde la pluralidad

Del 11 al 15 de mayo se llevará a cabo la expedición de las Constancias de Asignación e Integración en las 33 Direcciones Distritales del IECM, proceso que también podrá consultarse mediante la Plataforma Digital de Participación Ciudadana.

De acuerdo con los criterios aprobados por el Consejo General del IECM, si se logra la integración completa, las COPACO estarán conformadas por las nueve personas con mayor votación, respetando la paridad de género mediante un esquema alternado entre mujeres y hombres, iniciando con el sexo de mayor representación en el listado nominal de la Unidad Territorial.

Asimismo, se impulsó la inclusión de juventudes y personas con discapacidad dentro de estos órganos de representación ciudadana, buscando fortalecer una participación más diversa y cercana a las realidades sociales de cada comunidad.

En caso de vacantes o ausencias, existirán listas de reserva por género para garantizar la continuidad de los trabajos comunitarios.

En el Distrito Distrital 9

En las oficinas del Instituto Electoral de la Ciudad de México, Dirección Distrital 9, cabecera de demarcación en Cuauhtémoc, se convocó formalmente a la programación del calendario para la integración de la Comisión de Participación Comunitaria (COPACO) II Tlatelolco, correspondiente al periodo 2026-2029.

No fue una reunión menor.

Fue, en esencia, la continuidad democrática de un ejercicio ciudadano que Tlatelolco ha sabido sostener entre desafíos, diferencias y aprendizajes colectivos.

La participación vecinal vuelve a colocarse al centro de la vida pública, recordando que en Tlatelolco la organización barrial sigue siendo una de sus más profundas raíces históricas.

Las voces que integrarán la representación

Con fundamento en el artículo 86 de la Ley de Participación Ciudadana de la Ciudad de México, se recordó un principio fundamental: todas las personas integrantes son jerárquicamente iguales.

No hay rangos superiores ni privilegios; existe responsabilidad compartida.

La integración quedó conformada por:

  • 1.- (J) Mireya Valdez Carmona.
  • 2.- (B) Javier Aldegundo Ramírez Pérez.
  • 3.- (D) Gricelda Domínguez Guzmán.
  • 4.- (G) Enrique José Ramírez García.
  • 5.- (I) María de los Ángeles Sánchez Álvarez.
  • 6.- (E) Guillermo Núñez Soto.
  • 7.- (F) Araceli Villegas Hernández.
  • 8.- (H) Carlos López López.
  • 9.- (C) Azalea Suárez Plata.

Cada nombre representa una responsabilidad mayor que una candidatura: escuchar, convocar, dialogar y responder al tejido social de una comunidad que exige resultados concretos.

En Tlatelolco, donde la memoria colectiva pesa tanto como la esperanza, asumir una COPACO implica entender que la representación ciudadana no es un reconocimiento personal, sino una tarea permanente de servicio.

El Presupuesto Participativo: la promesa que deberá cumplirse

Uno de los anuncios más relevantes fue la ratificación de la ejecución del Presupuesto Participativo 2026 y 2027, con el compromiso institucional de respetar puntualmente los proyectos elegidos por la ciudadanía.

La noticia fue recibida con expectativa.

Durante años, los habitantes de Tlatelolco han aprendido que la participación sólo cobra verdadero sentido cuando las propuestas dejan de ser papeles archivados y se convierten en obra visible, útil y verificable para la comunidad.

La consigna fue clara:

ningún proyecto deberá quedar sin ejecutarse ni modificarse al margen de la voluntad vecinal.

Ese compromiso obliga a vigilancia ciudadana constante y a una interlocución transparente entre autoridades y representantes comunitarios.

Aprender para gobernar mejor

Otro eje central será la capacitación formal para las y los integrantes de COPACO.

La maestra Isabel Maldonado encabezará los cursos destinados a fortalecer la organización interna y profesionalizar la vida comunitaria.

Se impartirá el llamado “ABC de la participación ciudadana”, que incluirá:

  • *Convocatoria formal de sesiones.
  • *Tiempos legales de anticipación.
  • *Organización de asambleas.
  • *Evaluación de proyectos.
  • *Revisión y rendición de cuentas.
  • *Procedimientos administrativos y seguimiento vecinal.

La intención es evitar improvisaciones.

Porque una ciudadanía organizada no se sostiene sólo con entusiasmo: requiere método, reglas claras y preparación constante.

La rendición de cuentas como obligación ética

Uno de los puntos más sensibles fue el reconocimiento de una vieja exigencia vecinal:

quien no cumpla, deberá ser sustituido.

La experiencia acumulada ha demostrado que la representación vacía lastima a las comunidades.

No basta portar el nombramiento.

La permanencia deberá sostenerse con trabajo verificable, participación efectiva y compromiso real con la vida colectiva.

El mensaje fue contundente:

Tlatelolco no puede permitirse representantes ausentes.

La comunidad exige resultados.

Comunicación permanente para sostener la confianza

También se acordó reforzar los canales de contacto mediante actualización de teléfonos, correos electrónicos y grupos de comunicación inmediata como WhatsApp.

La razón es simple:

sin comunicación cotidiana, la participación se fragmenta.

Y Tlatelolco necesita interlocución constante para que cada edificio, andador, jardín y sección tenga voz activa dentro de las decisiones que afectan su entorno inmediato.

Tlatelolco y su vocación democrática

La historia de esta Unidad Habitacional está escrita con episodios de organización, resistencia y conciencia social.

Por eso cada elección vecinal posee un significado que va más allá de lo administrativo.

Aquí, cada proceso ciudadano lleva implícita una memoria profunda.

La integración de COPACO II Tlatelolco 2026-2029 no es sólo un trámite institucional.

Es la renovación de un pacto vecinal.

La posibilidad de demostrar que la participación todavía puede transformar la vida cotidiana cuando se ejerce con honestidad, vigilancia y voluntad colectiva.

Tlatelolco vuelve a organizarse.

Y cuando Tlatelolco decide participar, la ciudad escucha.