El Golpe del Tiempo: Joe Wyman
21 junio, 2025
“La batería es mi territorio conquistado. Cada golpe es un “aquí estoy”: Joe Wyman
Ignacio Arellano/ Gricelda Domínguez
Con Tlatelolco / Ciudad de México, sábado 21 de junio.- Bajo un cielo amenazante que prometía lluvia, el Auditorio de la Universidad de la Comunicación, en la Roma, se convirtió en un santuario para los fieles del rock.
Joe Wyman, ex baterista de los legendarios “Scorpions”, emergió entre luces estroboscópicas como un centinela del ritmo. Sus manos, curtidas por décadas de baquetas, se alzaron sobre la batería. Un silencio eléctrico precedió al primer golpe: un crack que resquebrajó el tiempo y transportó al público a 1972, cuando un joven mochilero de 19 años audicionó para una banda alemana desconocida llamada Scorpions, en Hanover.
**Acto I: El Ascenso del Guerrero (1972-1973)**
> “En Alemania, sólo éramos un grupo famoso local. No había dinero, pero sí una llama que encendió el rock mundial”.
– El Viaje del Destino: Con una mochila y sueños, Joe Wyman recorría Europa cuando un aviso en Melody Maker cambió su vida. En una librería alemana, un dueño británico le ayudó a contactar a unos jóvenes hermanos Schenker y un vocalista llamado Klaus Meine. Su prueba de fuego: dominar canciones como “Killing an Arab”, basada en “El Extranjero” de Camus .
– El Legado Invisible: Wyman no solo aportó su potencia rítmica; fue el puente lingüístico que pulió el inglés de las letras. “Si quieren triunfar, canten en inglés”, insistió a la banda, sembrando la semilla de su futuro global.
– El Traición y la Fuga: Tras ocho meses sin pago, exigió su salario. La respuesta fue un robo: los Scorpions sustrajeron su batería para retenerlo. Con dinero enviado por sus padres, Wyman escapó a Estados Unidos, dejando atrás una banda que, 12 años después, escucharía en la radio convertida en mito.
**Acto II: El Exilio y el Regreso (1985-2019) **
> “La historia no se borra. Es una cicatriz que suena”.
– Reencuentros Épicos: En 1985, la voz de Klaus Meine retumbó en la radio de Florida. Wyman lo reconoció al instante. Tras el concierto, tras bambalinas, abrazó a sus ex compañeros. “¿Cuántos pueden decir que fueron parte de esto?”, reflexionó.
– La Venganza del Tiempo: En 2019, durante un concierto en Estados Unidos, Meine lo llamó al escenario: “¡Este es Joe, nuestro primer baterista!”. El estadillo de flashes iluminó su pelo blanco, ahora símbolo de resiliencia .
– El Nuevo Ritmo: Radicado en Pachuca, México, Wyman fundó “Joe Wyman and The Blackouts”. Lejos de ser un tributo, creó temas originales como “The People”, mientras su cerveza artesanal —una IPA con “resabio frutal— fermentaba su leyenda local .

**Acto III: El Mito Mexicano (2020-Presente)**
El Showcase en la Roma: Crónica de un Ritual
La lluvia se contuvo mientras Wyman, envuelto en una camiseta de Pink Floyd, ascendía al escenario. Tequila Pop —su proyecto actual con músicos mexicanos— fusionó rock duro con son jarocho.
“Dense cuenta de la calidad que tienen aquí”, anunció, y un riff de “The Lovecats” (The Cure), se mezcló con guitarras de son .
– Versatilidad Guerrera: Recordó su paso por Estado de mi Pueblo y su gira con Luis Miguel: “El ritmo no tiene fronteras: es furia o poesía” .
– El Simbolismo del Tambor: Su batería, pintada con el águila de Scorpions y motivos mexicas, fue un “altar portátil”. Cada golpe a los platillos evocaba “Guernica”, de Picasso: caos convertido en arte .
** Las Baquetas del Tiempo**
Al final, Wyman apoyó las baquetas sobre el tambor. El silencio fue un latido. “México me devolvió la música”, confesó. Hoy, a sus 72 años, su historia es un fractal: el joven que desafió a Scorpions, el maestro que enseña batería, en Pachuca, el cervecero que nombra sus brebajes como canciones (“Blue Moon”, su nueva belga).
> “El rock no se escribe en estadios: se talla en plazas, foros y corazones”.
Bajo la lluvia que al fin cayó sobre la Ciudad de México, su redoble persiste: un eco que convierte heridas en himnos.


