El Hospital “Gonzalo Castañeda”, de abandono a esperanza

El Hospital “Gonzalo Castañeda”, de abandono a esperanza

14 julio, 2025 0 Por Staff Redaccion

*** Los estudios de preinversión concluyen en junio 2025

*** El anuncio: un giro histórico, tras 13 años de olvido

Estructuras vandalizadas y fachadas desmoronadas, son hoy la imagen del Hospital General “Dr. Gonzalo Castañeda Escobar”, en Tlatelolco.

Con Tlatelolco Ciudad de México, lunes 14 de julio.- El director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, anunció este domingo 13, un punto final a una década de deterioro: la demolición del Hospital “Gonzalo Castañeda” para construir una nueva unidad médica.

El proyecto, aprobado por la Secretaría de Hacienda, el pasado 28 de junio, responde a orientaciones directas del Presidente Claudia Sheinbaum Pardo, en el Gabinete de Salud. 

Batres enfatizó en redes sociales: “¡Vamos a rescatar el Hospital Gonzalo Castañeda para construir una nueva unidad médica para toda la derechohabiencia del ISSSTE en el norte de la Ciudad!”.

La demolición, diseñada con técnicas controladas piso por piso, busca proteger al vecino, la Clínica 27 delIMSS

Especialistas en estructuras ya definieron los lineamientos para contratar empresas que garanticen máxima seguridad durante el proceso .

**Antecedentes: La agonía de un símbolo médico**  

*A. El legado del Dr. Castañeda*  

El hospital lleva el nombre de Gonzalo Castañeda Escobar (1869-1947), un médico emblemático cuya vida refleja tenacidad y excelencia. 

Nacido en Temascaltepec, Estado de México, superó la pobreza y la marginación educativa. Tras ganar una beca en la Escuela de San Ildefonso, se convirtió en un cirujano reconocido. Su autobiografía revela su filosofía: “Caminé con fortuna, pero la buena suerte no me abandonó porque la busqué con estudio y perseverancia” .

*B. El colapso y sus consecuencias*  

– **Abandono crítico**: 

El hospital cerró en 2011 tras daños estructurales, quedando expuesto al vandalismo y deterioro. 

El ISSSTE admitió que requería demolición total.  

– Impacto sanitario:

Su cierre dejó sin servicios a 384,090 derechohabientes, en el norte de la Ciudad de México, saturando hospitales como el 1° de Octubre*, Tacuba y Fernando Quiroz

Esto generó retrasos en diagnósticos, cirugías y atención preventiva.  

– **Fracaso político**:

Aunque en 2024 se destinaron 36.5 millones de pesos para estudios de viabilidad, el Gobierno federal no invirtió en rescate durante su sexenio.

**El plan: De escombros a esperanza**  

El proyecto actual supera la etapa de estudios y avanza hacia acciones concretas:  

1. Demolición técnica: Priorizando seguridad en zona densamente poblada y colindante con el IMSS.

2. Modelo de construcción: Mediante Asociación Público-Privada (APP), según documentos del ISSSTE.

3. Objetivo estratégico: Recuperar la oferta de servicios de segundo nivel para reducir la saturación de hospitales aledaños y mejorar acceso a salud preventiva.

**Contexto global: Demoler para renovar**  

El caso del Castañeda refleja tendencias internacionales en infraestructura médica:  

– Inglaterra 

St Albans City Hospital demolido en 2025 para levantar quirófanos que reducirán listas de espera post-COVID.

– Jamaica: 

En 2015, el Hospital de Linstead renovó su área de emergencias con una inversión de 76 millones de pesos, mejorando la capacidad para 30 mil pacientes anuales. 

> “En ambos casos, como en Tlatelolco, la demolición no es un fin, sino un acto de fe en la reconstrucción”.

**Los desafíos: Memoria vs. futuro**  

– Legado simbólico: 

El hospital no solo honra a un médico ilustre, sino la lucha contra la inequidad en salud. Su reconstrucción debe reflejar ese espíritu.

– Riesgo político: 

Los estudios de preinversión concluyen en junio 2025, dejando la ejecución al próximo Gobierno federal.

– Urgencia social: 

Tras 13 años, los derechohabientes de Tlatelolco siguen viajando hasta dos horas para recibir atención médica.

 **Más que cemento, un derecho restituido**  

El anuncio de Batres marca un hito, pero la crónica del Castañeda está incompleta. 

Su demolición es el primer paso para sanar una herida abierta en el sistema de salud mexicano. 

Como escribió el Dr. Castañeda en 1941: “Su fe y sus oraciones me impresionaron tanto, que a su influjo me hice médico”. 

Hoy, la fe de 384 mil derechohabientes espera convertirse en realidad.

Testigo silencioso de 13 años de abandono.