De la Ficción a la Realidad
14 noviembre, 2025Del CEU al poder: los que tomaron las aulas ahora levantan muros

Con Tlatelolco TV / Nacho Arellano
Ciudad de México, viernes 14 de noviembre.- La ciudad amaneció cercada.
No por un desastre natural.
No por un riesgo real.
Sino por el miedo del gobierno.
El Gobierno Federal y el Gobierno de la Ciudad de México ordenaron levantar barricadas de concreto en el Zócalo para contener a la “Generación Z”, como si fueran delincuentes y no ciudadanos hartos del abandono.
Esta es la realidad:
Claudia Sheinbaum, desde Palacio Nacional,
Martí Batres, y Alberto Esteva, no gobiernan: administran el deterioro.
Porque mientras colocan vallas y operativos para “proteger” el Centro Histórico, permiten que los adultos mayores sean expulsados a la calle, ignorados por los programas que prometen “bienestar” pero que nunca llegan a quien realmente lo necesita.
Mientras presumen humanismo, dejan en abandono absoluto a personas prioritarias con problemas de salud mental, visibles todos los días en Tlatelolco, usadas por el crimen organizado ante la indiferencia total de las autoridades.
Mientras hablan de seguridad, ven sin actuar cómo niños, niñas y adolescentes son reclutados como sicarios,
y cómo jóvenes son aprovechados como halcones por grupos criminales que operan en completa impunidad.
El Gobierno Federal lo sabe.
El Gobierno Central lo sabe.
La Alcaldía lo sabe.
Todos lo saben.
Y aun así, no hacen nada.
El cinismo es total:
las autoridades que se dicen progresistas permiten que la delincuencia se apropie de la infancia y de la juventud, mientras se limitan a poner bloques de concreto para impedir la protesta social.
La ironía histórica ya es obscena.
Los jóvenes del 68 encontraron apoyo en Tlatelolco.
Los jóvenes del CEU también fueron acompañados por esta comunidad.
Hoy, muchos de esos jóvenes —ahora envejecidos en el poder— son quienes gobiernan el país.
Claudia Sheinbaum incluida.
Y desde sus cargos permiten exactamente lo que decían combatir:
la represión preventiva,
la negligencia institucional,
la corrupción,
y un territorio donde las vidas vulnerables se tiran a la basura.
¿De qué sirve presumir “transformación” si en la Cuauhtémoc crece el número de personas adultas mayores tiradas en las banquetas?
¿De qué sirve hablar de “ciudad de derechos” si en Tlatelolco los menores desaparecen en las redes del crimen organizado sin que ninguna autoridad mueva un dedo?
Los responsables tienen nombre y cargo.
No son entes abstractos.
No son sistemas impersonales.
Son decisiones políticas tomadas —o evitadas— por personas concretas:
Sheinbaum, Batres, Esteva.
Y sus efectos caen sobre quienes menos tienen.
La “Generación Z” marcha no por moda, sino porque este es el país que les heredaron esas autoridades:
un país donde el concreto se usa para bloquear la protesta,
pero no para construir albergues o refugios,
ni centros de atención,
ni oportunidades reales.
La ficción oficial intenta vender orden.
La realidad es que el caos ya gobierna.
Y lo gobierna porque los responsables directos lo permiten, lo normalizan o lo ocultan.
Las barricadas en el Zócalo no son un dispositivo de seguridad:
son el monumento al fracaso de quienes hoy dirigen el país, la Ciudad de México y esta alcaldía.
Y aquí, desde Tlatelolco, lo decimos claro:
nosotros no olvidamos,
no nos tragamos la propaganda,
y no vamos a callar mientras la vida de nuestros mayores, de nuestra infancia y de nuestra juventud sea sacrificada en nombre de un gobierno que ya perdió toda autoridad moral.

fuera el gobierno de 4a😡😡😡😡