¿Qué nos depara el panorama financiero para este 2026?

4 enero, 2026 0 Por Staff Redaccion




** Mauro Huerta Díaz
Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, domingo 4 de enero de 2026.- El panorama financiero para este 2026 se perfila complejo y lleno de retos. La actual administración federal enfrenta un déficit fiscal que no solo viene arrastrándose desde años anteriores, sino que se disparó de manera significativa en 2024, obligando al gobierno a buscar mecanismos para contenerlo sin provocar una reacción adversa de los mercados.


La meta oficial es reducir el déficit de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) al 4.1% del Producto Interno Bruto (PIB), frente al 4.3% estimado para 2025 y el elevado 5.7% registrado en 2024. Si bien esta reducción representa un avance, queda por debajo de lo prometido originalmente, lo que genera dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas en el mediano plazo.


Deuda creciente y costo financiero alarmante


Otro factor que presiona las finanzas nacionales es el nivel de la deuda pública, proyectada en alrededor del 52.3% del PIB. Este endeudamiento tiene un impacto directo en el costo financiero del país: el pago de intereses consumirá cerca del 4.1% del PIB, una cifra que, en términos prácticos, equivale a destinar casi el mismo presupuesto al servicio de la deuda que al sector educativo.


Este escenario reduce el margen de maniobra del gobierno y limita la capacidad de inversión en áreas estratégicas para el crecimiento económico.


El presupuesto 2026: un ejercicio de alto riesgo


El Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 puede describirse como un acto de equilibrismo digno del Cirque du Soleil. Por un lado, el gobierno busca enviar señales de responsabilidad fiscal a los mercados internacionales mediante una reducción gradual del déficit; por el otro, se niega a disminuir el gasto social, considerado la base política de la actual administración.



El problema es que, para los contribuyentes cautivos, el sistema fiscal parece haber alcanzado el punto crítico de la curva de Laffer. Esta teoría económica plantea que existe un límite en la carga impositiva, ya que a partir de cierto punto los impuestos dejan de generar mayores ingresos al Estado debido a la caída de la inversión, el empleo y el emprendimiento.


Gasto social histórico y presión recaudatoria


Los contribuyentes deberán financiar un gasto social sin precedentes. Se estima que la inversión en programas sociales supera los 1.2 billones de pesos. Tan solo la Pensión para Adultos Mayores absorbe una parte sustancial del presupuesto.


A ello se suman nuevos compromisos como la Pensión Mujeres Bienestar, cuyo costo inicial se calcula entre 18 mil y 20 mil millones de pesos en su primer año de implementación, así como la Beca Rita Cetina, de carácter universal, que implicará un incremento gradual de miles de millones de pesos adicionales respecto a esquemas anteriores, sin distinción de desempeño académico.


Para cerrar el círculo, se incorpora el programa Salud Casa por Casa, que enfrenta críticas por su operación sin una estrategia clara de abasto de medicamentos ni diagnósticos oportunos.


Un crecimiento insuficiente y opciones preocupantes


En términos simples, si el PIB de México no logra crecer por encima del 2% en 2026, la recaudación actual será insuficiente para sostener este nivel de gasto. Las alternativas que se vislumbran no son alentadoras.


El gobierno mantiene como objetivo reducir el déficit fiscal a un rango de entre 3% y 3.5% del PIB, con la finalidad de tranquilizar a los mercados y evitar una baja en la calificación crediticia del país. Para lograrlo, todo apunta a la continuidad de la llamada Austeridad Republicana 2.0, que se traducirá en recortes severos al gasto operativo de las dependencias públicas.


Eficiencia recaudatoria: nadie fuera del radar


Por último, la autoridad fiscal ha dejado claro que apostará por una mayor eficiencia recaudatoria. En este contexto, ya no será necesario ser un gran empresario para sentir el peso de la fiscalización: la “barredora” alcanzará a pequeños, medianos y grandes contribuyentes por igual.


El mensaje es claro: 2026 será un año de ajustes, tensiones y decisiones difíciles en materia financiera.

Happy New Year…




** Mauro Huerta Díaz
Diputado Federal en la LVIII Legislatura.
Maestro en Derecho Fiscal por la Universidad de La Rioja.