El espacio común se ha convertido en territorio de confrontación

El espacio común se ha convertido en territorio de confrontación

23 enero, 2026 0 Por Staff Redaccion

*** Cuando el abuso se normaliza y el silencio institucional pesa más

Redacción Con Tlatelolco TV

Ciudad de México, viernes 23 de enero de 2026.- En la Tercera Sección de la Unidad Habitacional Tlatelolco, el hartazgo ha dejado de ser un murmullo. Ya no es el rumor que se diluye entre los andadores de los edificios o se pierde en las jardineras; ahora es una queja que se nombra, se documenta y se enfrenta.

La comunidad ha decidido dejar de tolerar y tocar directamente las puertas del poder, esas que históricamente han permanecido cerradas para los vecinos y sospechosamente abiertas para unos cuantos.

Este viernes 23 de enero, a las 12:00 horas, una comitiva de habitantes de la Tercera Sección, acompañados por representantes de la UPC Tlatelolco, acudieron a una reunión decisiva con el Gobierno Central. 

La exigencia es clara: investigación inmediata y atención a una serie de señalamientos graves relacionados con la actuación de una persona identificada por la comunidad como Catalina Villarreal Colín.

No se trata de un conflicto vecinal menor ni de diferencias personales. Lo que los vecinos denuncian es un patrón sistemático de conductas que, aseguran, ha sido tolerado —cuando no protegido— por la propia estructura policial.

El poder mal usado

Los testimonios vecinales describen una escena que se repite con impunidad: insultos y ofensas proferidos contra policías, tanto mujeres como hombres, incluso en presencia de sus mandos superiores. Palabras altisonantes y descalificaciones públicas frente a una autoridad que observa… y calla.

Sin embargo, la indignación va más allá del maltrato verbal. Los habitantes denuncian una apropiación de recursos públicos: señalan que una patrulla oficial ha sido puesta a disposición de esta persona, no para la seguridad comunitaria, sino para traslados personales, operando como si el bien público fuera propiedad privada. A esto se suma la asignación de escoltas para uso particular, un privilegio inexplicable en una zona donde la vigilancia suele ser insuficiente para el resto de los residentes.

La convivencia rota

En la cotidianidad de la Tercera Sección, la tensión se respira en el ambiente. Vecinas y vecinos afirman que la persona señalada mantiene una actitud conflictiva permanente, transformando el espacio común —ese que debería ser de encuentro— en un territorio de confrontación y miedo.

La acusación más alarmante, y la que la comunidad lanza con mayor urgencia, es el presunto envío de terceros para agredir físicamente a vecinas. Estos señalamientos cruzan una línea roja: cuando la violencia pasa de la palabra a la amenaza física, la intervención del Estado deja de ser opcional.

Ir juntos o callar solos

Ante este escenario, el llamado ha sido colectivo. “Es problema de todos”, repiten los vecinos, conscientes de que el aislamiento es el mejor aliado del abuso. La reunión programada con el Gobierno Central no se percibe como un favor concedido, sino como una obligación institucional frente a una ciudadanía que exige respeto, legalidad y límites claros al ejercicio del poder.

La convocatoria a asistir es directa y cuenta con un respaldo de peso: Martín Campos Jiménez, maestro, abogado y jubilado de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, quien acompañó a los vecinos no solo como testigo, sino como parte de una lucha que conoce desde las entrañas de la institución.

En Tlatelolco, la historia ha enseñado que el silencio cuesta caro. Esta vez, la comunidad ha decidido hablar. Y cuando un barrio se organiza para denunciar, lo que está en juego no es solo un nombre propio, sino la dignidad de todos.

Descripción del video 

Acoso sistemático en el Sector Tlatelolco

El video documenta una escena recurrente de hostigamiento en el Sector Policial Tlatelolco, en la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco. Al fondo se distingue el edificio ISSSTE 9, Primera Sección, con su característico ladrillo rojo y la franja amarilla de balizamiento.

La grabación corresponde al martes 20 de enero de 2026. 

En el exterior de las instalaciones del sector se observa a un grupo numeroso de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) —mujeres y hombres— de pie, en formación dispersa sobre la vía pública, con actitud pasiva. Los oficiales miran hacia una zona acordonada, donde se encuentra una persona civil.

Lo que se escucha

Al fondo del video, una mujer utiliza un megáfono para exhibir y agredir verbalmente a los oficiales. Realiza un “pase de lista” hostil, mencionando nombres específicos de agentes (se alcanzan a oír “Isabel Morales” y “Marco Aurelio”), mientras lanza insultos como “cobarde” y “vulgar y corriente”. Afirma hablar “a nombre de su pueblo”.

El testimonio interno

La persona que graba —presuntamente una oficial— narra con frustración evidente la situación que enfrentan cotidianamente. Confirma la fecha y señala:

Para que vean que la señora todavía sigue viniendo al Sector, aquí a molestar a todos, a agredir verbalmente a todos los compañeros… y así se va con todos, empieza con uno, luego con otra compañera… y los mandos siguen sin hacer nada”.

Contexto para la comunidad

Este material audiovisual funciona como prueba documental que acompaña la crónica “Cuando el abuso se normaliza”. Refuerza las denuncias de residentes tlatelolcas y de la base policial sobre la tolerancia institucional frente a agresiones verbales reiteradas atribuidas a una persona identificada en denuncias vecinales como Catalina Villarreal.

El video muestra cómo el espacio de trabajo policial y el espacio público vecinal se han convertido en un escenario de confrontación unilateral, normalizada por la inacción de los mandos, con impacto directo en la convivencia comunitaria y en la dignidad del servicio público.

#DenunciaCiudadana y #JusticiaTlatelolco.