El corazón verde que resiste

El corazón verde que resiste

7 marzo, 2026 0 Por Staff Redaccion

*** Abrazo vecinal a quienes siembran futuro 

*** Tlatelolco llama a respaldar a los composteros 

Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez / Con Tlatelolco TV

Ciudad de México, sábado 7 de marzo de 2026.- Entre los andadores y áreas verdes de la Segunda Sección de Tlatelolco, existe desde hace quince años un pequeño laboratorio ciudadano donde la tierra vuelve a respirar: el Compostero Tlatelolco.

Vecinas y vecinos han sostenido este proyecto con paciencia y vocación ambiental. Allí se transforma lo orgánico en abono, lo cotidiano en aprendizaje y lo comunitario en esperanza.

Durante más de una década y media, han brindado servicios gratuitos a la comunidad de Tlatelolco y colonias vecinas, enseñando a niños, jóvenes y adultos que la ciudad también puede regenerarse.

Pero la madrugada del lunes 2 de marzo, la violencia absurda del vandalismo cayó sobre este espacio comunitario.

El daño: cuando se agrede al esfuerzo colectivo

El ataque no fue menor. Personas desconocidas vandalizaron el espacio y robaron herramientas fundamentales para el trabajo diario del Comostero.

Entre lo sustraído y destruido se encuentra:

Equipo robado

2 arañas para jalar la basura.

1 rastrillo.

Sistema eléctrico para accionar la bomba.

8 metros de cableado.

1 manguera de 40 metros.

Daños provocados

** Vencieron las mallas perimetrales.

** Destruyeron el plástico del invernadero.

** Rompieron la chapa del baño.

** Rompieron una lombricompostera.

** Rompieron la estructura de un huerto.

Más que objetos, lo que se dañó fue un espacio de trabajo comunitario construido con esfuerzo voluntario.

La respuesta: solidaridad vecinal

Lejos de rendirse, quienes cuidan este proyecto han decidido responder con organización y solidaridad.

El llamado es claro: abrazar a los Composteros Tlatelolco y ayudarlos a recuperar lo perdido.

Por ello se realizará una Venta Solidaria en el Bazar Ágora Tlatelolco II, donde se ofrecerán plantas y diversos productos para reunir recursos que permitan reconstruir este espacio comunitario.

📍  Bazar Ágora Tlatelolco II

Segunda Sección de Tlatelolco.

(Muy cerca del Metro Tlatelolco).

🗓  Sábado 7 y domingo 8 de marzo.

⏰  De 17:00 a 22:00 horas.

Además, se aceptarán donaciones para apoyar al proyecto.

Lo que el Compostero necesita hoy

Más allá de reparar los daños inmediatos, el espacio requiere condiciones básicas para seguir funcionando y crecer como proyecto comunitario.

Listado de necesidades urgentes

*** Instalación de bardeado perimetral y bardeado del invernadero.

*** Luminarias funcionales, ya que las instaladas la mayoría del tiempo no prenden.

*** Seguridad mediante cámaras y vigilancia, pues el espacio colinda con dos parques infantiles y debe ser un lugar seguro para transitar.

*** Agua suficiente para riego, ya que actualmente sólo llega tres días a la semana, por menos de una hora y con muy baja presión.

*** Instalación de sistemas de captación de agua de lluvia.

*** Material para mantenimiento y operación del huerto.

*** Reparación del invernadero.

*** Difusión para sumar voluntarios, servicio social y personas que apoyen en su mantenimiento.

Compostar también es defender la ciudad

El Compostero Tlatelolco no es solo un proyecto ambiental.

Es un acto de resistencia urbana, un recordatorio de que los espacios públicos también pueden construirse desde la participación ciudadana y el cuidado de la naturaleza.

En una ciudad donde muchas veces se habla de sustentabilidad desde oficinas y discursos, aquí la sustentabilidad se practica con las manos en la tierra.

Es tiempo de abrazar a los composteros

Quince años de trabajo comunitario no pueden ser derrotados por un acto de vandalismo.

Hoy la comunidad tiene la oportunidad de demostrar que la solidaridad es más fuerte que el abandono.

Este fin de semana, en el Ágora, la invitación es simple pero profunda:

comprar una planta, hacer una donación, difundir la causa o sumarse como voluntario.

Porque cuando un proyecto ciudadano es atacado, la mejor respuesta es la comunidad unida.

Y en Tlatelolco, la tierra —como la memoria y la solidaridad— siempre vuelve a florecer.