Denuncian intento de desaparecer las COPACO en el Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México
12 marzo, 2026
*** Una advertencia que sacude la representación vecinal
Redacción / Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, jueves 12 de marzo de 2026.- En medio de la discusión sobre el futuro político y social de la capital, una señal de alarma comenzó a recorrer los pasillos del Congreso de la Ciudad de México y las colonias donde la participación ciudadana no es una consigna vacía.
La diputada Olivia Garza, presidenta de la Comisión de Planeación del Desarrollo del Congreso capitalino, acudió al Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva para solicitar formalmente la eliminación de una propuesta incluida en el Proyecto del Plan General de Desarrollo 2025–2045, que plantea sustituir a las Comisiones de Participación Comunitaria (COPACO) por asambleas vecinales.
La legisladora entregó un documento dirigido a la directora general del Instituto, Patricia Ramírez, en el que advierte que la propuesta aparece en la página 36 del documento, dentro del eje titulado “Democrática, de Libertades y Acceso a la Justicia”.
Ahí se plantea rediseñar el modelo de representación comunitaria, con el objetivo de “transitar” de las COPACO hacia la conformación de asambleas vecinales.
Para muchos vecinos, la palabra no pasó desapercibida.
El significado de una palabra: “transitar”
La diputada local señaló que el propio documento utiliza el término “transitar”, una palabra que, lejos de ser inocente, encierra una transformación profunda en el modelo de representación ciudadana.
De acuerdo con el Real Academia Española, explicó, el verbo significa “ir o pasar de un punto a otro”.
Es decir, en términos políticos, pasar de un sistema a otro.
“Si revisamos el significado de las palabras que aparecen en el documento, el término ‘transitar’ significa pasar de un punto a otro. Es decir, el propio texto plantea pasar del modelo de COPACO a otro distinto”, advirtió la legisladora.
La observación no es menor. Para miles de vecinos en la Ciudad de México, las COPACO representan hoy la estructura formal de representación comunitaria electa por la ciudadanía.
La palabra oficial y el documento
En el debate público ha surgido una contradicción.
La jefa de Gobierno de la capital, Clara Brugada Molina, ha señalado públicamente que no se plantea la desaparición de las COPACO.
Sin embargo, la diputada Garza considera que la claridad política debe quedar por escrito dentro del documento rector del desarrollo de la ciudad.
“La Jefa de Gobierno ya ha reconocido públicamente que no se van a eliminar las COPACO; no basta con decirlo, también debe quedar claro en el documento”, afirmó.
Y fue más allá al advertir sobre las inconsistencias políticas que, a su juicio, han caracterizado a algunos sectores del poder capitalino.
“En Morena están acostumbrados a decir una cosa pero hacer otra, por eso debemos tener cuidado”, sostuvo.
La preocupación de los vecinos
En colonias, barrios y unidades habitacionales, donde la organización comunitaria forma parte de la vida cotidiana, la inquietud ya comenzó a sentirse.
Diversos integrantes de las Comisiones de Participación Comunitaria han expresado preocupación ante la posibilidad de que un nuevo esquema institucional diluya o debilite la representación vecinal electa democráticamente.
Las COPACO no surgieron de la nada.
Son resultado de años de exigencias ciudadanas para construir mecanismos formales de interlocución con las autoridades.
“Las COPACO son el resultado de años de lucha ciudadana para garantizar que los vecinos tengan representación, organización y voz en sus comunidades”, recordó la legisladora.
Una discusión que toca el corazón de la democracia local
Más allá de la disputa política entre partidos, lo que está en juego es la arquitectura de la participación ciudadana en la Ciudad de México.
Cambiar el modelo de representación comunitaria implica modificar la forma en que los vecinos participan, se organizan y dialogan con el gobierno.
Para comunidades con una larga tradición de organización social —como ocurre en muchas zonas de la capital— la noticia despierta preguntas inevitables:
¿Fortalecerá este cambio la participación ciudadana?
¿O podría debilitar la representación vecinal construida durante años?
La discusión apenas comienza.
Pero en los barrios de la ciudad —donde la democracia se vive a ras de calle— la defensa de la voz vecinal sigue siendo un asunto profundamente sensible.

