La tarde en que Tlatelolco habló del agua
13 marzo, 2026*** Voces, dudas y propuestas de los residentes en la Asamblea del Proyecto “Ruta, Tlatelolco mi Amor”

Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez / Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, viernes 13 marzo de 2026.- La tarde cayó lentamente sobre el Jardín “Médicos por la Paz”, en la Segunda Sección de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco. El aire aún guardaba el calor del día y en las sillas, bajo los árboles, comenzaron a reunirse vecinas y vecinos con una inquietud común: el agua.
No era una reunión cualquiera. Era la Asamblea Informativa del Proyecto “Ruta, Tlatelolco mi Amor”, convocada para escuchar de primera mano al equipo de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA), sobre el estado de las cisternas y la planta de tratamiento que alimentan la vida cotidiana de la Unidad Habitacional.
A las seis de la tarde el micrófono comenzó a circular. Y con él, las preguntas acumuladas durante años.
Porque en Tlatelolco el agua no es sólo un servicio:
es memoria, preocupación y, muchas veces, incertidumbre.
Las cuatro cisternas: el corazón hidráulico de Tlatelolco
El secretario del Agua, José Mario Esparza Hernández tomó la palabra con serenidad pedagógica. Explicó lo que muchos residentes no sabían con precisión: Tlatelolco tiene cuatro cisternas principales que abastecen a la unidad.
Dos se encuentran en la Segunda Sección, una en la Primera Sección y la más grande en la Tercera Sección.
Las cifras sorprendieron a más de uno.
*Cisterna 2, de la Segunda Sección: 1,942 m³.
*Cisterna 1, de la Segunda Sección: 5,280 m³.
*Cisterna de la Primera Sección: 3,946 m³.
*Cisterna de la Tercera Sección: 11,169 m³.
Esta última, explicó el funcionario, es una de las cisternas más grandes de la Ciudad de México, con aproximadamente 111 millones de litros de capacidad, extendida a lo largo de 170 metros de largo por 17 de ancho y 4 de altura.
Un auténtico lago subterráneo.
Por su tamaño, también será la que requiera más jornadas de limpieza.
Un calendario que abrió nuevas dudas
El plan presentado indica que las labores comenzarán el 8 de abril de 2026 con la Cisterna dos, de la Segunda Sección.
El método será novedoso: un dron automatizado limpiará los sedimentos sin vaciar completamente las cisternas.
Durante las jornadas —de ocho horas, de 9 de la mañana a 5 de la tarde— el agua no deberá utilizarse para consumo humano, ya que el movimiento del dron levantará sedimentos del fondo.
Podrá usarse para sanitarios, pero no para cocinar o bañarse durante ese horario.
Aun así, el anuncio no calmó todas las inquietudes.
Porque cada respuesta abría nuevas preguntas.
Vecinos que exigen claridad
Una residente tomó el micrófono:
—Nos gustaría saber específicamente las fechas para cada Sección… porque aquí no aparece la Tercera Sección.
El comentario reflejaba una sensación generalizada: la información debía ser más clara y más difundida.
Por ello, varios vecinos solicitaron que las diapositivas y calendarios se compartan en grupos de WhatsApp y se coloquen avisos en los edificios, para que nadie quede fuera de la información.
Incluso se propuso reforzar la comunicación con carteles en elevadores y accesos.
Porque, como recordó una vecina:
—Muchos vecinos no usan redes sociales.
Las grietas que preocupan a la Segunda Sección
Pero la conversación pronto entró en terreno delicado.
Una de las preguntas más insistentes se centró en la Cisterna ubicada junto al Metro, en la Segunda Sección.
Vecinos recordaron que desde hace años se reportaron grietas y raíces de árboles penetrando la estructura.
La inquietud fue directa:
—Si ya existe un diagnóstico, ¿por qué esperar hasta entrar a revisarla para decidir qué hacer?
El cuestionamiento no era menor.
Para los residentes, las grietas en una Cisterna no son un asunto técnico: son un riesgo para el suministro de agua de toda la sección.

El riego perdido de los jardines
Otro tema emergió con fuerza: la devastación del sistema de riego.
Abril y mayo son meses de calor intenso en la ciudad. Sin agua para riego, los jardines de Tlatelolco —históricos pulmones urbanos—, podrían sufrir una nueva temporada de sequía.
Vecinos preguntaron:
¿Habrá un sistema alterno mientras la planta tratadora esté en trabajos?
¿Se ampliará la captación de agua de otros edificios?
¿Existe un proyecto para restablecer la red de riego?
La preocupación es real.
Las jardineras de Tlatelolco, dijeron algunos asistentes, ya muestran signos de abandono.
Ideas desde la comunidad
Entre las intervenciones también surgieron propuestas innovadoras.
Un residente sugirió estudiar sistemas para reutilizar aguas relativamente limpias de los edificios, que actualmente se van al drenaje, y destinarlas al riego local.
Otra propuesta apuntó hacia la captación de agua de lluvia, una estrategia cada vez más urgente ante el cambio climático.
En palabras de un vecino:
—Sembrar agua puede ser parte de la solución.
El recuerdo incómodo de las cisternas abandonadas
En medio del diálogo surgió también una memoria inquietante.
Un residente recordó que, hace años, las cisternas de la Tercera Sección fueron escenario de abandono y descuido.
Hubo indigentes viviendo en las inmediaciones.
Incluso —según narró—, se encontró el cadáver de una persona dentro de una cisterna.
Historias duras que revelan una verdad incómoda:
durante décadas el mantenimiento fue insuficiente.
Hoy, las rejas metálicas instaladas alrededor del área intentan cerrar esa etapa.
¿Quién cuidará el sistema después?
Quizá la pregunta más importante de la noche fue la última.
Una vecina lo expresó con claridad:
—Cuando todo esto termine… ¿quién se va a hacer cargo?
Porque limpiar cisternas es sólo el primer paso.
Los residentes quieren saber:
quién operará la planta tratadora.
quién mantendrá las bombas.
quién supervisará la red hidráulica.
quién garantizará el riego de las áreas verdes.
Si será SEGIAGUA, la Alcaldía Cuauhtémoc, o un esquema conjunto con participación vecinal.
Soluciones necesarias para el sistema hidráulico de Tlatelolco
De la Asamblea Informativa surgieron varias líneas de solución claras:
1. Transparencia técnica.
Publicar diagnósticos completos de cisternas, grietas y tuberías.
2. Calendario público permanente.
Difundir fechas de limpieza, mantenimiento y revisiones en todos los edificios.
3. Modernización del riego.
Rehabilitar la red hidráulica de jardines con presión adecuada y tuberías correctas.
4. Aprovechamiento del agua tratada.
Aumentar la capacidad de la planta recicladora de 7 a 20 litros por segundo, como se planteó.
5. Captación de lluvia.
Implementar sistemas de recolección pluvial en edificios.
6. Participación vecinal
Crear comités comunitarios de vigilancia del agua para evitar nuevos abandonos.
El agua como destino común
La asamblea terminó como comienzan muchas conversaciones en Tlatelolco:
sin todas las respuestas, pero con una certeza.
El agua es el tema que une a toda la unidad habitacional.
Porque debajo de las plazas, de los jardines y de los edificios que cuentan la historia del México moderno, existe un sistema invisible que sostiene la vida cotidiana.
Las cisternas.
Ese océano subterráneo que respira bajo Tlatelolco.
Y ahora, gracias a la voz de sus residentes, vuelve a ocupar el lugar que siempre debió tener:
el centro de la conversación pública.

