2026: La paz se siembra en familia desde el Tepeyac

2026: La paz se siembra en familia desde el Tepeyac

1 enero, 2026 0 Por Staff Redaccion

*** La Misa de Año Nuevo

Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez / Con Tlatelolco TV

Ciudad de México, viernes 2 de enero de 2026.- Mientras los últimos ecos de los festejos de medianoche se diluían en las calles de la capital, un murmullo distinto comenzó a abrirse paso por la Calzada de Guadalupe: el de la fe que despierta temprano, el de la esperanza que no duerme. A las 12:00 horas de este primer día del 2026, la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe no solo recibió peregrinos; recibió a familias enteras que eligieron el Tepeyac para sembrar, desde el inicio del año, un deseo común: la paz.

No fue una cita fortuita. Fue una decisión consciente. Padres, madres, abuelos, hijas e hijos caminaron juntos hacia el santuario mariano para colocar el nuevo calendario bajo la mirada amorosa de la Virgen de Guadalupe, como quien entrega el rumbo antes de emprender el camino.

El retorno a las raíces

Para quienes siguen de cerca el pulso social y espiritual de nuestra ciudad a través de “Con Tlatelolco TV”, resulta claro que la identidad de nuestra zona está profundamente entrelazada con sus tradiciones. Este primero de enero, el atrio de la Basílica fue escenario de una estampa profundamente conmovedora: el relevo generacional de la fe.

Miles de hijos y nietos acompañaron a sus padres y abuelos al recinto guadalupano, cumpliendo con esa silenciosa pero poderosa “liturgia del cariño” que define al hogar mexicano. Caminar juntos, esperar juntos, orar juntos. 

Un acto sencillo que, en tiempos de fragmentación social, se vuelve un gesto de resistencia cultural y de gratitud.

Acompañar a los mayores a la Basílica el primer día del año no es solo una costumbre heredada; es una forma de decir: aquí estamos, con ustedes, con nuestra historia y con nuestra fe.

Un llamado urgente a la paz

La Santa Misa de Año Nuevo fue presidida por el Emmo. Sr. Cardenal Carlos Aguiar Retes, quien centró su mensaje en la Jornada Mundial de la Paz. Bajo la mirada serena de la Morenita del Tepeyac, el Cardenal recordó que la paz no es un discurso lejano ni una firma en documentos oficiales, sino una construcción diaria que inicia en el respeto, la escucha y la unidad familiar.

La paz es un don, pero también una tarea. Ver hoy a las familias reunidas, apoyando a sus ancianos y guiando a sus niños, es una señal clara de que el tejido social de nuestra ciudad aún tiene esperanza”, expresó durante una homilía que resonó profundamente entre los asistentes.

Sus palabras no fueron abstractas: se reflejaron en los rostros atentos, en los gestos de complicidad familiar, en las manos entrelazadas que se negaron a soltarse.

Fe que une generaciones

El momento más emotivo de la jornada llegó durante la bendición final. Bajo la imponente cúpula de la Nueva Basílica, el murmullo se apagó hasta convertirse en un silencio absoluto. Padres e hijos se tomaron de las manos; muchos cerraron los ojos, otros no pudieron contener las lágrimas.

Allí, sin distinción de edad ni condición, todos fueron hijos buscando amparo bajo el mismo manto. Se entregaron proyectos, preocupaciones, dolores y esperanzas de un 2026 que apenas comienza, pero que ya se percibe desafiante.

En ese instante, el tiempo pareció detenerse. La fe hizo lo que mejor sabe hacer: unir.

Un mensaje para nuestra comunidad

Al salir del templo, el ambiente era de una alegría serena, distinta a la euforia de la víspera. Para los habitantes de zonas emblemáticas como Tlatelolco —territorio de memoria, de lucha y de comunidad— el mensaje fue claro y contundente: la paz comienza en casa y se fortalece cuando se camina en familia.

El 2026 ha arrancado con una fuerza espiritual renovada. Desde la casa de la “Morenita”, el llamado a la unidad, al respeto y a la reconciliación se extiende como un eco hacia toda la ciudad.

Porque en Tlatelolco y en todo México, la familia sigue siendo el ancla que nos permite navegar cualquier tormenta.

¡Feliz Año Nuevo 2026 a toda nuestra audiencia de Con Tlatelolco TV!