El teatro de la participación
13 abril, 2026
*** Simulación al desnudo
*** PAN exige reponer consulta del PGD: “99% fue farsa”
Ignacio Arellano y Gricelda Domínguez | Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, lunes 13 de abril de 2026.- En la ciudad que presume ser vanguardia democrática, la participación ciudadana se convirtió —según la denuncia— en un acto escenificado. Desde la tribuna del Congreso capitalino, Olivia Garza desnudó lo que calificó como un montaje institucional: una consulta pública del Plan General de Desarrollo (PGD) que, lejos de escuchar a la ciudadanía, habría servido para legitimar decisiones previamente tomadas.
Su exigencia fue contundente: reponer todo el proceso. No ajustar, no corregir, no matizar. Volver a empezar.
Las cifras que no cuadran
Los números, fríos en apariencia, revelan grietas profundas. La legisladora señaló inconsistencias que, más que errores técnicos, dibujan un patrón preocupante:
*787 encuentros reportados por el Instituto de Planeación frente a 694 registros reales.
*93 eventos que simplemente no existen o no pueden comprobarse.
*486 talleres en PILARES donde nunca se discutió el PGD, sino problemáticas generales.
El dato más inquietante: la desaparición de más de 21 mil encuestas. De 120 mil reportadas inicialmente a 98 mil 500 en el informe final. Un vacío que no es estadístico, sino político.
El silencio de las propuestas
La consulta presume más de 12 mil propuestas ciudadanas y 107 documentos técnicos. Pero no están. No se pueden ver. No se pueden revisar.
La opacidad, denunció Garza, no es omisión: es estrategia.
“Ocultar la memoria técnica y las propuestas ciudadanas no sólo es ilegal, es una traición al principio de máxima publicidad”, advirtió.
En un proceso que debería ser espejo de la voluntad colectiva, lo que se encuentra es una pared cerrada.
Un anteproyecto disfrazado
La revelación es clave: lo que se sometió a consulta no fue el Plan General de Desarrollo, sino un anteproyecto. Una versión preliminar, incompleta, mutable.
Para la legisladora, esto invalida todo el ejercicio desde su origen.
“Se pretende brincar etapas y consumar un albazo legislativo”, acusó, delineando un escenario donde la consulta no construye, sino simula.
La ciudad que no fue escuchada
Detrás de los números y los procedimientos hay algo más profundo: la sensación de exclusión. Organizaciones vecinales, pueblos y barrios originarios —los mismos que habitan y sostienen la ciudad— se suman al reclamo.
No es sólo una disputa técnica. Es una disputa por la voz.
Denuncia: democracia en riesgo
El señalamiento es grave: fraude institucional. No en las urnas, sino en los procesos que deberían garantizar la participación.
La narrativa oficial habla de inclusión; la denuncia describe simulación.
“Ya basta de improvisaciones”, sentenció Garza. “La ciudad no puede construirse sobre mentiras”.
La fractura
En la Ciudad de México, donde cada decisión urbana define el futuro de millones, el PGD debería ser un pacto social. Hoy, según esta denuncia, es un documento cuestionado desde su raíz.
La pregunta no es menor:
¿Puede una ciudad planear su futuro sobre un proceso que no escucha a su gente?
La respuesta, por ahora, retumba en los pasillos del poder y en las calles que —una vez más— exigen ser tomadas en cuenta.
