El ladrido que nadie escucha
3 abril, 2026
*** Entre láminas y silencio: un perro resiste el abandono en la San Rafael
*** Solicitan colonos apoyo urgente para rescatar a un perro atrapado en un predio olvidado
Redacción / Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, viernes 3 de abril de 2026.- En la calle Guillermo Prieto 83, en la colonia San Rafael, el tiempo parece haberse detenido entre láminas oxidadas y muros que resguardan el abandono. Ahí, donde la ciudad sigue su ritmo indiferente, un perro sobrevive. No vive: sobrevive.
Los vecinos lo escuchan. Un ladrido débil, intermitente, como si cada intento por hacerse oír le costara una parte de su aliento. Dicen que su cuerpo ya acusa el desgaste: huesos marcados, mirada opaca, piel reseca bajo el sol inclemente y las lluvias recientes.
“Es un perrito con signos graves de desnutrición”, advierten. La frase no alcanza a describir la escena.
Denuncias que no responden
La indignación vecinal no es nueva. Han recurrido a la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) y a la Alcaldía Cuauhtémoc. Han levantado reportes, documentado el caso, insistido.
El folio 1448070 es, hasta ahora, el único rastro institucional de una urgencia que no ha sido atendida.
“Ya hicimos las denuncias correspondientes… pero sigue sin haber respuesta”, relatan con frustración.
En los chats comunitarios de la Territorial Juárez-San Rafael, el caso circula como un llamado desesperado, una cadena de mensajes que intenta romper el cerco de la indiferencia oficial.
Un encierro sin acceso, una vida sin auxilio
El predio está abandonado, pero no abierto. Cerrado con láminas, sellado a cualquier intento de rescate ciudadano. No hay forma de entrar sin incurrir en un riesgo legal.
El perro permanece dentro, sin agua visible, sin alimento, sin sombra suficiente. Un encierro que se convierte en condena.
“Está bajo los rayos del sol y la lluvia”, dicen. Y en esa frase cabe toda la negligencia.
La ciudad que mira hacia otro lado
Mientras tanto, al interior del mismo predio, se reporta actividad: poda de una jacaranda, presuntamente sin permisos. Una escena que agrava la contradicción: hay manos que entran, herramientas que trabajan, pero ninguna acción para salvar una vida.
Un encargado identificado como Marcelo revisa si existe autorización para dichas labores. El árbol importa. El perro, aún no.
La solidaridad que resiste
Ante la omisión institucional, los vecinos han comenzado a organizarse. Vigilan, documentan, comparten, insisten. Algunos buscan la manera de ingresar ayuda sin violentar la ley; otros presionan para que las autoridades actúen.
La comunidad, como tantas veces en la ciudad, intenta suplir lo que el gobierno deja de hacer.
Denuncia y llamado urgente
Este no es solo el caso de un perro abandonado. Es el reflejo de una cadena de omisiones que normalizan el maltrato animal y diluyen la responsabilidad institucional.
Los colonos hacen un llamado urgente a las autoridades y a organizaciones de protección animal para intervenir de inmediato en Guillermo Prieto 83, colonia San Rafael.
Porque cada hora cuenta.
Porque el silencio también mata.
Y porque, detrás de esas láminas, aún hay una vida esperando no ser ignorada.

