Un ropero menos… un refugio más

Un ropero menos… un refugio más

10 julio, 2026 0 Por Staff Redaccion

Vecinos de la Segunda Sección de la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco denunciaron que, pese a los reportes realizados durante varios días y al retiro de un viejo ropero por parte de la Alcaldía Cuauhtémoc, el mismo espacio volvió a ser ocupado por una persona en situación de calle. La comunidad exige una estrategia permanente de limpieza, retiro de triques y atención integral que permita recuperar los espacios públicos

Por Redacción de Con Tlatelolco TV

Ciudad de México, sábado 11 de julio de 2026.- Mucho antes de que la jardinera volviera a convertirse en refugio improvisado, los vecinos ya habían advertido lo que podía suceder.

En el grupo de chat vecinal quedó registrado un mensaje dirigido a las autoridades:

Nos podrían apoyar con el retiro de este ropero, por favor. Se encuentra en la jardinera entre el kínder ‘Melchor Ocampo’ y el edificio Ezequiel A. Chávez. Tengo tres días reportándolo y ya es nido de vagabundos. Lucio ya lo hubiera desaparecido”.

La petición reflejaba la preocupación de los residentes por un mueble abandonado que permanecía sobre el área verde y que, con el paso de los días, comenzaba a convertirse en un punto de acumulación de basura y de ocupación irregular.

El comentario sobre “Lucio” expresaba la percepción de algunos vecinos de que, en administraciones anteriores o con otros responsables territoriales, este tipo de reportes se atendían con mayor rapidez.

El abandono volvió a ocupar el mismo lugar

A las 15:08 horas de este miércoles 8 de julio, el grupo de chat vecinal volvió a recibir un reporte.

Ya hay un vulnerable con su mugrero”.

Durante la mañana, residentes informaron que una persona en situación de calle había instalado nuevamente un refugio improvisado entre el Jardín de Niños “Melchor Ocampo” y el edificio Ezequiel A. Chávez, frente a la entrada “D” de la Segunda Sección.

También, señalaron que presuntamente realizaba sus necesidades fisiológicas en esa zona, situación que generó preocupación entre las familias que diariamente transitan por el lugar.

La denuncia no busca criminalizar la pobreza ni la situación de vulnerabilidad de las personas.

Busca evidenciar que un problema social complejo continúa desarrollándose en un espacio destinado a la convivencia vecinal.

Del retiro de un ropero al regreso del problema

El lunes, vecinos del edificio _Mariano Escobedo”, entrada “D”, depositaron un viejo ropero para que fuera retirado.

Más adelante, personal de la Alcaldía Cuauhtémoc acudió y retiró el mueble.

Parecía que el problema había terminado.

Pero apenas transcurrieron unas horas para que el mismo sitio volviera a ser ocupado.

La fotografía muestra una estructura de madera colocada de costado que sirve como techo improvisado.

Debajo apenas sobresale un pie descalzo.

Una cobija gris y una lona sustituyen el hogar que nunca existió.

La escena retrata dos realidades dolorosas: el deterioro del espacio público y la vulnerabilidad de quien no tiene un lugar donde vivir.

Una imagen que interpela a toda la ciudad

El suelo permanece cubierto por tierra, hojas secas y raíces.

Plásticos transparentes aparecen dispersos entre la vegetación.

Un cable cruza el paisaje.

Al fondo se levanta el muro de piedra volcánica del Jardín de Niños Melchor Ocampo, recordando que el campamento improvisado se encuentra junto a un plantel educativo.

La fotografía no sólo documenta basura.

Documenta abandono.

¿Quién es responsable?

La recolección de residuos sólidos, el retiro de muebles abandonados o triques y la limpieza de los espacios públicos corresponden, en términos generales, a la Alcaldía Cuauhtémoc, a través de las áreas de Servicios Urbanos y Limpia.

Sin embargo, la presencia de personas en situación de calle requiere además la intervención coordinada de las instancias de asistencia social del Gobierno de la Ciudad de México, con un enfoque de derechos humanos que permita atender las causas de esta problemática y no únicamente sus consecuencias.

Los vecinos sostienen que retirar un mueble resulta insuficiente si el espacio vuelve a quedar expuesto al abandono.

Las cifras detrás del problema

La Ciudad de México genera aproximadamente 13 mil toneladas de residuos sólidos urbanos cada día, mientras que la Alcaldía Cuauhtémoc recolecta diariamente varios cientos de toneladas derivadas de su intensa actividad habitacional, comercial y de servicios.

A pesar de ese esfuerzo, en Tlatelolco persisten los llamados triques: muebles viejos, colchones, madera, cartón y otros objetos abandonados que terminan convirtiéndose en focos de contaminación y deterioro del espacio público.

Recuperar Tlatelolco

Los habitantes de la Segunda Sección hacen un llamado a la Alcaldía Cuauhtémoc para fortalecer el retiro permanente de triques, intensificar las jornadas de limpieza y reforzar la vigilancia en jardines, andadores y áreas comunes.

Asimismo, solicitan al Gobierno de la Ciudad de México fortalecer los programas de atención para personas en situación de calle, privilegiando soluciones integrales que respeten los derechos humanos y, al mismo tiempo, garanticen la seguridad, la salud pública y la convivencia vecinal.

Porque un jardín limpio no sólo mejora la imagen urbana.

También, protege a las niñas y los niños que acuden al kínder, brinda tranquilidad a los adultos mayores que caminan por sus andadores y devuelve a la comunidad el derecho de disfrutar los espacios que le pertenecen.

En Tlatelolco, los vecinos no piden privilegios.

Piden que el abandono deje de convertirse, una y otra vez, en el único habitante permanente de sus jardines.