¡SE ROBAN EL PARQUE!

¡SE ROBAN EL PARQUE!

5 noviembre, 2026 0 Por Staff Redaccion

Desmantelan juego infantil en La Pera y lo dejan inservible

Vecinos denuncian que, pese a agarrar infraganti a la persona, la pieza solo fue regresada sin reinstalar. Exigen resguardo y reparación inmediata.

Redacción Con Tlatelolco TV

Ciudad de México, jueves 5 de noviembre de 2026.- La tarde en que La Pera perdió una pieza

Está tarde del jueves, residentes denunciaron lo ocurrido en el Jardín La Pera, Segunda Sección de Tlatelolco: una persona en situación de calle desmanteló y se llevó una parte grande del juego infantil.

El hecho no fue un rumor de pasillo. Fue visto, reportado y documentado por vecinos que estaban en el parque en ese momento.

“Un tipo de los vulnerables ya llevaba una parte grande del juego infantil que está en La Pera”.

La frase, compartida en los grupos vecinales, resume la indignación y también el conflicto que atraviesa a Tlatelolco: el espacio público se deteriora, y cuando se señala a quien lo daña, la respuesta institucional parece diluirse.

La intervención llegó, pero no resolvió

Según los testimonios, se avisó a los policías que están en Lerdo y lo hicieron regresar la pieza a su lugar.

“Se les avisó a los policías que están en Lerdo y lo hicieron regresar a su lugar. Pero quedó desinstalado, hay que acomodarlo bien o resguardarlo”.

Es decir: la pieza volvió, pero el juego no quedó funcional. Quedó desinstalado, vulnerable a que cualquiera lo vuelva a mover, a que se pierda una tuerca, un soporte, o a que un niño se lastime al intentar usarlo.

Para los vecinos, eso es la mitad de la solución. Recuperar no es reparar. Y vigilar un momento no es resguardar.

El reclamo de fondo: impunidad y abandono

En los mensajes vecinales se repite una queja que va más allá de este jueves:

“Por favor Territorial, vecinos, ya no dejemos que esa gente acabe con todo. Ese tipo debió de ser remitido por robo pero como es ‘vulnerable’ se le perdona todo”.

“Exacto, dicen que se necesita una acusación o agarrarlos infraganti y se les agarra infraganti y ni así se les arresta, ¡es el colmo!”.

El reclamo no es solo por un juego. Es por un patrón: denuncias sin seguimiento, intervenciones sin consecuencia administrativa, y espacios públicos que terminan pagando el costo del abandono institucional.

Tlatelolco no está pidiendo mano dura por capricho. Está pidiendo reglas claras: si hay un daño al patrimonio común, que haya registro, reparación y canalización. Si hay una persona en situación de calle, que haya atención social, no solo tolerancia pasiva.

Porque hoy ocurren las dos cosas al mismo tiempo: el parque se queda sin juego, y la persona en situación de calle se queda sin atención.

Lo que sigue en La Pera

Vecinos reportan que la persona permaneció en la zona, junto al almacén de carritos de Limpia, y temen que regrese por la pieza.

El riesgo es real y es inmediato. Si la estructura queda desinstalada durante la noche, mañana puede no estar.

Por eso, la comunidad exige tres acciones urgentes:

1. Resguardo inmediato: que la Territorial o Servicios Urbanos asegure o retire temporalmente la pieza para evitar su pérdida o un accidente.

2. Reparación y reinstalación: que el juego infantil quede acomodado, anclado y revisado por personal capacitado, no solo “regresado a su lugar”.

3. Atención integral: que la autoridad articule seguridad, trabajo social y mantenimiento urbano, para que el caso no se cierre con un regreso momentáneo.

 El parque es de todos, y eso obliga a todos

Un juego infantil no es un adorno. Es el lugar donde un niño aprende a convivir, a esperar su turno, a jugar sin miedo.

Cuando se desmantela un juego en La Pera, se desmantela un poco de la vida comunitaria de Tlatelolco.

Esta redacción no criminaliza la pobreza ni la situación de calle. Denuncia lo que sí es denunciable: que la autoridad deje el parque a la deriva, que no haya protocolo para resguardar, reparar y atender, y que los vecinos tengan que ser, a la vez, vigilantes, denunciantes y custodios de su propio espacio.

Tlatelolco merece parques completos, seguros y cuidados. Y merece una autoridad que no confunda vulnerabilidad con impunidad, ni asistencia social con abandono.

Si la pieza ya regresó, que ahora regrese la institución completa: a reparar, a resguardar y a responder.