Viernes, sensibilización e higiene para personas en situación de calle, en Tlatelolco
6 noviembre, 2026La jornada atendió a 23 personas en cuatro puntos de la Alcaldía Cuauhtémoc; sin embargo, vecinos señalaron falta de coordinación entre las áreas de atención social y limpieza, pues en algunos sitios los residuos permanecieron en el lugar.
Redacción / Con Tlatelolco TV Ciudad de México, viernes 6 de noviembre de 2026.- La vulnerabilidad social también tiene rostro en las calles, andadores y jardines de Tlatelolco.
Detrás de cada persona que encuentra refugio en un espacio público existe una realidad que no puede resolverse únicamente con jornadas de limpieza, fotografías institucionales o acciones momentáneas. Se necesita atención humana, acompañamiento social y una respuesta coordinada de las autoridades.
Este viernes 6 de noviembre, la Coordinación Territorial Tlatelolco, de la Alcaldía Cuauhtémoc, llevó a cabo una Jornada de Sensibilización e Higiene dirigida a personas en situación de calle, con intervenciones en dos puntos de la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco.
Las actividades se desarrollaron en el Jardín La Pera y el Espacio Cultural y Artístico Ágora, ambos en la Segunda Sección, así como en las inmediaciones del Eje 1 y Paseo de la Reforma, y en la calle Jaime Nunó número 120.
De acuerdo con el reporte difundido en los grupos de comunicación vecinal, la jornada permitió sensibilizar a 23 personas: 16 hombres y siete mujeres.
Sin embargo, más allá de las cifras, la intervención dejó al descubierto una problemática que continúa generando preocupación entre los habitantes: la falta de continuidad y coordinación entre las áreas responsables de la atención a personas en situación de calle y los servicios de limpia.
Cuatro puntos de atención: 23 personas sensibilizadas
El informe de actividades desglosa las intervenciones de la siguiente manera:
Ágora, Segunda Sección. Se realizó una jornada de sensibilización e higiene, con la atención de tres hombres, mediante el acompañamiento de la Coordinación Territorial Tlatelolco.
Jardín La Pera. Se atendió a cinco hombres durante las actividades de sensibilización y limpieza, también con apoyo de la Territorial.
Eje 1 y Paseo de la Reforma. En la zona lateral se sensibilizó a cinco hombres y tres mujeres. No obstante, el reporte señala que los residuos permanecieron en el lugar ante la falta de apoyo de las áreas territorial y de limpia.
Calle Jaime Nunó número 120. Se atendió a tres hombres y cuatro mujeres. Al igual que en el punto anterior, la basura quedó en el sitio debido a la ausencia de apoyo de los servicios de limpieza.
La información institucional refiere el oficio DGDS/DDH/SAPP/1027/2026, relacionado con estas actividades.
La inconformidad vecinal: una jornada que no terminó de resolver el problema
Las imágenes y videos compartidos por habitantes de Tlatelolco dieron paso a una serie de comentarios que reflejan el desencanto de algunos vecinos.
Una de las expresiones fue contundente:
“Creo que solo vinieron a la foto, porque sigue igual”.
Otro habitante señaló que el principal problema es la falta de coordinación entre las áreas de Limpia y Atención a Personas en Situación de Calle, pues ambas tendrían que trabajar simultáneamente para evitar que las acciones queden inconclusas.
En la conversación también se planteó la preocupación de que, cuando los trabajadores de limpia regresen a retirar los residuos, puedan presentarse nuevos conflictos, a partir de experiencias anteriores que algunos vecinos aseguran haber vivido.
Por su parte, una persona identificada en el intercambio como Martín, vinculada a la atención de personas en situación de calle, respondió:
“Amigo, nosotros no quitamos basura; va a pasar la gente de limpia a quitarla”.
La respuesta evidencia precisamente el problema señalado por los habitantes: las intervenciones sociales y los trabajos de limpieza corresponden a distintas áreas, pero necesitan coincidir en tiempo y espacio para ofrecer resultados.
El debate sobre los jardines y el espacio público
La jornada también reavivó una discusión entre vecinos sobre el uso de las áreas verdes y la presencia de vegetación en los jardines.
Algunos plantearon retirar determinadas plantas porque consideran que favorecen que algunas personas permanezcan ocultas en esos espacios.
Otros respondieron que las plantas no son el problema, sino las conductas que afectan la convivencia y el uso adecuado de las áreas comunes.
En medio del intercambio aparecieron señalamientos sobre presuntos robos, deterioro de instalaciones y comportamientos agresivos. Se trata de preocupaciones expresadas por habitantes, pero que no deben generalizarse ni atribuirse a todas las personas que viven en situación de calle.
La discusión revela una tensión que merece atención: por un lado, el derecho de los habitantes a disfrutar de espacios públicos limpios y seguros; por otro, la obligación de las instituciones de atender a quienes viven en condiciones de vulnerabilidad.
Una problemática que no se resuelve con una jornada
La presencia de personas en situación de calle en distintos puntos de Tlatelolco no es un asunto exclusivamente de imagen urbana.
Es una problemática social que requiere intervención permanente, particularmente cuando existen condiciones de abandono, falta de vivienda, desempleo, problemas de salud o ausencia de redes familiares y de apoyo.
La sensibilización es un primer paso, pero debe acompañarse de acciones concretas: valoración de necesidades, atención médica cuando corresponda, orientación social, acceso a servicios institucionales, alternativas de alojamiento y seguimiento de cada caso.
De igual manera, los trabajos de limpieza deben realizarse de manera coordinada, con personal suficiente y protocolos que permitan recuperar las condiciones de higiene de los espacios públicos.
No basta con acudir, registrar fotografías y retirarse. La ciudadanía necesita conocer qué acciones se realizaron, qué instituciones participan y cuál será el seguimiento.
Tlatelolco necesita soluciones, no confrontaciones
La jornada de este viernes abre una reflexión necesaria para la vida comunitaria de Tlatelolco.
La presencia de personas en situación de calle no puede convertirse en motivo para deshumanizar, estigmatizar o responsabilizar indiscriminadamente a quienes atraviesan circunstancias de extrema vulnerabilidad. Tampoco sería justo pedir a los habitantes que normalicen la acumulación de basura, el deterioro de los jardines, los conflictos o las condiciones que afectan la convivencia cotidiana.
Ambas realidades deben atenderse.
El derecho a una vivienda digna, a la salud y a la asistencia social no está reñido con el derecho de los vecinos a vivir en espacios públicos limpios, seguros y funcionales.
Por ello, la Alcaldía Cuauhtémoc y la Coordinación Territorial Tlatelolco tienen ante sí un reto que exige algo más que intervenciones aisladas: establecer una estrategia conjunta entre atención social, servicios de limpia, seguridad y las instancias de salud correspondientes.
También, es indispensable escuchar a los vecinos, documentar los problemas y evitar que las diferencias entre áreas administrativas terminen trasladándose a la comunidad.
Tlatelolco no necesita eliminar sus plantas para resolver un problema social, ni convertir sus jardines en espacios de exclusión. Necesita recuperar sus áreas comunes, garantizar su mantenimiento y ofrecer atención institucional a quienes viven en condiciones de calle.
La dignidad humana y el derecho a una Unidad Habitable no son objetivos opuestos. Son responsabilidades que deben caminar juntas.
Porque una Jornada de Sensibilización no debería terminar cuando se retiran los funcionarios. Su verdadero resultado tendría que medirse en las condiciones que permanecen al día siguiente: personas atendidas, espacios limpios, conflictos prevenidos y una comunidad que pueda convivir con respeto.

