Una mañana que comenzó con incertidumbre
16 junio, 2026La suspensión, por segunda ocasión, de la limpieza de cisternas en la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco provocó una ola de inconformidad entre los residentes. La comunidad cuestiona la falta de comunicación oportuna, la ausencia de explicaciones claras y la improvisación con la que se manejó un tema fundamental para miles de familias: el abastecimiento de agua

Por Redacción de Con Tlatelolco TV
Ciudad de México, martes 16 de junio de 2026.- La expectativa de una jornada importante para la comunidad terminó convertida en molestia y decepción.
Desde temprano, habitantes de la Segunda Sección de Tlatelolco siguieron las recomendaciones difundidas días antes con motivo de la limpieza de las cisternas. Muchas familias almacenaron agua, modificaron sus actividades domésticas y reorganizaron su rutina para colaborar con un proceso que se anunció como prioritario.
Sin embargo, las horas transcurrieron y el personal de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua) nunca llegó.
La noticia de la suspensión apareció hasta cerca de las diez de la mañana, cuando la incertidumbre ya se había apoderado de los grupos vecinales.
“En general los vecinos estamos molestos con tanta informalidad y falta de comunicación”, expresó Berny G. Arteaga, reflejando el sentir de numerosos residentes.

El aviso llegó cuando la comunidad ya estaba preparada
A las 9:41 horas, Zazil Carreras informó en el grupo de “Ruta Tlatelolco Mi Amor” que, a solicitud de Segiagua, se habían modificado las fechas para la limpieza de las cisternas y que se compartiría un nuevo calendario.
El mensaje llegó cuando muchos vecinos ya se encontraban esperando el inicio de los trabajos.
La reacción fue inmediata.
Preguntas, reclamos y expresiones de inconformidad comenzaron a multiplicarse en los chats comunitarios.
La principal molestia no fue únicamente el cambio de fechas, sino la forma en que éste fue comunicado.
Para muchos residentes, la cancelación de último momento evidenció una preocupante falta de coordinación y respeto hacia la comunidad.
La desconfianza vuelve a crecer
Las opiniones expresadas por los vecinos coincidieron en un punto central: la pérdida de confianza.
Algunos calificaron la situación como una burla; otros señalaron que la informalidad se ha convertido en una constante.
La comunidad cuestionó por qué una actividad anunciada con anticipación terminó suspendida sin que existiera una explicación pública detallada sobre las causas reales de la decisión.
Las dudas se acumularon:
¿Por qué no se informó con anticipación?
¿Por qué los vecinos tuvieron que enterarse cuando ya habían seguido las recomendaciones oficiales?
¿Existe una planeación adecuada para ejecutar estas labores?
Las respuestas, hasta ahora, siguen pendientes.

Una historia que ya ocurrió en abril
El malestar actual tiene antecedentes.
El pasado 8 de abril, la limpieza de la cisterna 1 de la Segunda Sección también fue suspendida luego de que Una mañana que comenzó con incertidumbre
utilizado en los trabajos presentara una falla mecánica.
En aquel momento se informó que el dron especializado estaba siendo reparado y que las labores serían reprogramadas.
Un día después, el 9 de abril, se explicó que el operador del equipo era el único capacitado para realizar dichas tareas y que se esperaba información para definir nuevas fechas.
Dos meses después, una nueva suspensión revive las dudas y fortalece la percepción de que los problemas continúan sin resolverse de fondo.
Cuando falla la comunicación, crece el enojo
La Coordinación Territorial Guerrero-Tlatelolco-San Simón emitió posteriormente un aviso para informar que los trabajos quedaban suspendidos temporalmente y evitar así difundir información incorrecta.
Sin embargo, para numerosos vecinos ese mensaje llegó tarde.
La comunidad reconoce que pueden existir contratiempos técnicos o administrativos, pero considera inaceptable que la información llegue cuando los residentes ya se prepararon para una actividad que finalmente no ocurrió.
La falta de comunicación oportuna terminó alimentando rumores, especulaciones y confrontaciones dentro de los propios grupos vecinales.
El agua es un asunto serio
La limpieza de las cisternas no es un trámite menor.
Se trata de una acción directamente relacionada con la calidad del agua que consumen miles de familias de Tlatelolco.
Por ello, los habitantes consideran que cualquier modificación debe comunicarse con claridad, transparencia y suficiente anticipación.
Los vecinos no exigen perfección.
Exigen responsabilidad.
Exigen información precisa.
Exigen respeto hacia una comunidad que, una vez más, se sintió ignorada ante una decisión tomada sin la debida comunicación.
Entre la indignación y la exigencia ciudadana
La suspensión de los trabajos dejó algo más que molestia.
Dejó una sensación de abandono institucional y una creciente exigencia para que los responsables expliquen con claridad qué ocurrió y cuáles son las garantías de que las nuevas fechas sí serán cumplidas.
Mientras tanto, en Tlatelolco permanece una pregunta que recorre pasillos, jardines y grupos vecinales:
Si una actividad tan importante se suspende dos veces y las explicaciones siguen siendo insuficientes, ¿cómo recuperar la confianza de una comunidad que cada vez cree menos en los anuncios oficiales?
La respuesta sigue pendiente.


